miércoles, 17 de noviembre de 2010
LA LASTRA
-Ahí tiene usted al paisano, Curro, todavía está por aquí, para no perderse la movida del concurso nacional de arte flamenco.
-Sí, Rafalita; er domingo’stuvimos juntos en la mesa redonda que s’hiso en la Peña Flamenca, pa recordás los trinfadores d’anterior’edisiones.
-A los buenos días, Curro, y la compaña. Hoy, ya me voy p’ar pueblo.
-¿Se va’sté a ís sin sabés quiénes son l’admitíos pa los premios?
-Curro, cómo dise usté jeso; ayés, ya lo leí en er diario. Y no me quiero ponés mu visto en casa de mi sobrino.
-No dig’osté tonterias, paisano; allí, yo me sé que l’acogen mu bién.
-Jeso’s verdá, pero, no hay c’abusás del’agrado con que lo jasen. Además, ya tengo c’arreglás argunas cosas pa’mpesás l’asitunas.
-Sin prisas, que toavía ti’osté tiempo, paisano. Personás, ar menos, no le v’a fartás.
-¡Qué v’a fartás!, Curro; las creatura’stán una mano sobr’otra. Que ruina, señós, con tanto paro. Y l’único que nos fartaba, ahora, es er moro der sús, con tantas bravatas.
-A jese, quien lo’ntendía era Asnás. Una bandera de la legión, con la cabra’ncluía, y verí’osté a los moros de la marcha verde, ponése amarillos.
-¡Usté, con su’ntrisidades!, Curro.
-¿Osté cré? To no pué sés, paisano. Consiente que te consiente, ar tío jese, se l’han subío las babuchas las barbas y, como no le paremos los pies, v’a llegás Canarias, unque tenga c’organisás una regata verde.
-Curro, lo’spañoles lo jisimos mu má cuando salimos de’r Aaiún. Ahora, a pesás de to, hay que tenés mesura. No fartaba na más que metesnos en un conflisto bélico.
-Si no, ¿qué?,¿aguantasmos, con lo que mos echen? Vamos… Aquí, to’r mundo s’aprovecha de los débiles. Y, de Setapé, jasta'r cantamañanas Puichercós, er catalino de’r peluquín, pa inventás.
-En jeso, Curro, ya sabemos: las campañas lestorales desbocan ar personás.
-Paisano, es que desís que mosotros l’andaluses no pagamos impuestos, tié bemoles.
-Argunos, pa conseguís votos, disen cosas que luego le puén costás más votos. N’ostante lo retorsío de la situasión, argo debiamos d’aprendés.
-Pos, donde la justisia farta, la gente no pue’stá callá. Y, jeste país, tié muchos lasos, por supuesto con Cataluña, y con er que fue Sájara españós.
-Atiéndame usté una cosa, Curro; yo, oponiéndome a las declarasiones der político catalán, demando de l’impessión d’Hasienda, más selo profesional, ante tanto desconsiderao c’aquí, tós lo sabemos, no paga lo’mpuestos, un dinero que’s de tós. Y, en cuanto a Marruecos, habrá que dás un sapataso sobre la mesa.
-Ya; pero no sé que’stá esperando Setapé.
-Mi’usté, Curro, jasta artura de la película, ¿usté no s’ha parao a pensás er benefisio que pué resurtás, pa terseros, un conflisto grave entre Marruecos y España? Que no se l’orvide que nosotros sacamos provecho competitivo de las relaciones comersiales de los dos paises. La pesca, l’agricurtura, la mano d’obra barata d’allí… Y no le digo’r tapón que d’un par d’años pa cá, jase frente a los emigrantes que pretenden llegás a nuestro país desde er África subsajariana.
-No sé, paisano, osté sabe d’esas cosas más que yo.
-¡Prudensia!, Curro, y, sin justificás ar moro, que no quié periodistas merodeando ni’n pintura, por argo será, to’s cuestión de prudensia, antes de rompésnos er sayo poniendo misiles a mirás p’allá. Y, las cansillerías europeas, la nuestra la primera, que dejen de mirás pa otro lao y hagan piña, pa presionás frente a l’agresión a un pueblo abandonao.
-Lo c’osté diga, pae; pero yo mientras con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo
-Sí, Rafalita; er domingo’stuvimos juntos en la mesa redonda que s’hiso en la Peña Flamenca, pa recordás los trinfadores d’anterior’edisiones.
-A los buenos días, Curro, y la compaña. Hoy, ya me voy p’ar pueblo.
-¿Se va’sté a ís sin sabés quiénes son l’admitíos pa los premios?
-Curro, cómo dise usté jeso; ayés, ya lo leí en er diario. Y no me quiero ponés mu visto en casa de mi sobrino.
-No dig’osté tonterias, paisano; allí, yo me sé que l’acogen mu bién.
-Jeso’s verdá, pero, no hay c’abusás del’agrado con que lo jasen. Además, ya tengo c’arreglás argunas cosas pa’mpesás l’asitunas.
-Sin prisas, que toavía ti’osté tiempo, paisano. Personás, ar menos, no le v’a fartás.
-¡Qué v’a fartás!, Curro; las creatura’stán una mano sobr’otra. Que ruina, señós, con tanto paro. Y l’único que nos fartaba, ahora, es er moro der sús, con tantas bravatas.
-A jese, quien lo’ntendía era Asnás. Una bandera de la legión, con la cabra’ncluía, y verí’osté a los moros de la marcha verde, ponése amarillos.
-¡Usté, con su’ntrisidades!, Curro.
-¿Osté cré? To no pué sés, paisano. Consiente que te consiente, ar tío jese, se l’han subío las babuchas las barbas y, como no le paremos los pies, v’a llegás Canarias, unque tenga c’organisás una regata verde.
-Curro, lo’spañoles lo jisimos mu má cuando salimos de’r Aaiún. Ahora, a pesás de to, hay que tenés mesura. No fartaba na más que metesnos en un conflisto bélico.
-Si no, ¿qué?,¿aguantasmos, con lo que mos echen? Vamos… Aquí, to’r mundo s’aprovecha de los débiles. Y, de Setapé, jasta'r cantamañanas Puichercós, er catalino de’r peluquín, pa inventás.
-En jeso, Curro, ya sabemos: las campañas lestorales desbocan ar personás.
-Paisano, es que desís que mosotros l’andaluses no pagamos impuestos, tié bemoles.
-Argunos, pa conseguís votos, disen cosas que luego le puén costás más votos. N’ostante lo retorsío de la situasión, argo debiamos d’aprendés.
-Pos, donde la justisia farta, la gente no pue’stá callá. Y, jeste país, tié muchos lasos, por supuesto con Cataluña, y con er que fue Sájara españós.
-Atiéndame usté una cosa, Curro; yo, oponiéndome a las declarasiones der político catalán, demando de l’impessión d’Hasienda, más selo profesional, ante tanto desconsiderao c’aquí, tós lo sabemos, no paga lo’mpuestos, un dinero que’s de tós. Y, en cuanto a Marruecos, habrá que dás un sapataso sobre la mesa.
-Ya; pero no sé que’stá esperando Setapé.
-Mi’usté, Curro, jasta artura de la película, ¿usté no s’ha parao a pensás er benefisio que pué resurtás, pa terseros, un conflisto grave entre Marruecos y España? Que no se l’orvide que nosotros sacamos provecho competitivo de las relaciones comersiales de los dos paises. La pesca, l’agricurtura, la mano d’obra barata d’allí… Y no le digo’r tapón que d’un par d’años pa cá, jase frente a los emigrantes que pretenden llegás a nuestro país desde er África subsajariana.
-No sé, paisano, osté sabe d’esas cosas más que yo.
-¡Prudensia!, Curro, y, sin justificás ar moro, que no quié periodistas merodeando ni’n pintura, por argo será, to’s cuestión de prudensia, antes de rompésnos er sayo poniendo misiles a mirás p’allá. Y, las cansillerías europeas, la nuestra la primera, que dejen de mirás pa otro lao y hagan piña, pa presionás frente a l’agresión a un pueblo abandonao.
-Lo c’osté diga, pae; pero yo mientras con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo
domingo, 7 de noviembre de 2010
LA LASTRA
-Paisano, d’aquí unos días ya tenemo’r concurso nasional d’arte flamenco; vaya, er correspondiente’r dos mís dies.
-Sí; que como l’han cambiao de fecha, est’año marcará a noviembre como’r el mes flamenco d’esta siudad, pa lo susesivo cada tres años.
-A mí, jestas paridas, no m’entra’n la cabesa. Porque vamos a vés, ¿que tié de malo’r mes de mayo?
-Curro, ¿usté no s’acuerda qu’eso ya l’hablamos?, no’stante, en la presentasión er otro día, l’autoridá pertinente l’osplicó. Er mes de mayo jestá, cada año, más sobrecargao d'acontesimientos populares.
-Pos anda que pasaslo ar mes de los muertos, ¿no l’entr’osté jindama?
-Usté, Curro, está mu trasnochao. A mi, hay otras cosas que me ponen peós cuerpo. Por ejemplo, que’r paro sigue subiendo, y que somo’r país con meno’mprendedores de toa Europa.
-¿Y qué’mprendedores v’habés, paisano?, con tanto’mpuestos como se pagan.
-¡Curro, s’impuestos pagamos tós! Menos, es verdá, lo’mpresentables que los evaden.
-Pos yo, sigo pensando, que’so, tantos dineros en l’arcas de los políticos, fasilita c’haya mangantes.
-Vorvemos a lo de siempre: si no fuera pos lo’mpuestos ¿de dónde se podrían pagás nuestras pensiones, las medisinas, los médicos, er alumbrao público, la’scuelas pa los niños, …? Curro, es que son muchas cosas.
-No, si yo lo veo bien, Pero, ahí tié osté ar pobre d’Obama, por dónde le v’a salís tantos dispendios sosiales en su país.
-¡Jes otra cosa! Allí s’ha’nriquesío sin pagáslos, esplotando a otros países; sobretó los hispanos y resto de’r tersés mundo, y sus arcas cubriendo jesos gastos sin tenés que pasás por taquilla.
-¡Que’stán más delantaos que mosotros!, paisano, no le d’osté más güertas.
-Yo lo que quiero, Curro, es c’usté aseste que lo’mpuestos es la ralesación diresta que se produse’ntre una sosiedá modesna y er deseo de justisia sosial.
-¿Y que los yanquis no’stán más delantaos que mosotros?, supongo.
-En otras cosas sí; pero en protessión de las clases menos favoresidas, assolutamente, no.
-Pos entonses, aquí, a los pensionistas, Setapé mos considerará clase privilegiá, pos las pensiones s’ha quedao tan pancho congelándolas.
-Jeso lo piensa compensás en breve. Lo que’stá por venís, y no se podrá’vitás, es er sistema de cotisación pa tenés derecho a cobrasla. Pae, lo que’stán jasiendo los demás.
-¡Vaya!, paisano, pa sacasmos los cuartos que’spabilao resurta, y para benefisiasmos der bienestás d’esos paises, jeso son otras gaitas.
-Curro, las ventajas sosiales, en jeste país, son la’nvidia de nuestro’ntorno; sólo que la’stafa c’ha traído la crisis, lo ha mandao to’r traste.
-No s‘empeñ’osté, paisano. Onque, yo, mientras me lo pienso, osté sabe, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
-Sí; que como l’han cambiao de fecha, est’año marcará a noviembre como’r el mes flamenco d’esta siudad, pa lo susesivo cada tres años.
-A mí, jestas paridas, no m’entra’n la cabesa. Porque vamos a vés, ¿que tié de malo’r mes de mayo?
-Curro, ¿usté no s’acuerda qu’eso ya l’hablamos?, no’stante, en la presentasión er otro día, l’autoridá pertinente l’osplicó. Er mes de mayo jestá, cada año, más sobrecargao d'acontesimientos populares.
-Pos anda que pasaslo ar mes de los muertos, ¿no l’entr’osté jindama?
-Usté, Curro, está mu trasnochao. A mi, hay otras cosas que me ponen peós cuerpo. Por ejemplo, que’r paro sigue subiendo, y que somo’r país con meno’mprendedores de toa Europa.
-¿Y qué’mprendedores v’habés, paisano?, con tanto’mpuestos como se pagan.
-¡Curro, s’impuestos pagamos tós! Menos, es verdá, lo’mpresentables que los evaden.
-Pos yo, sigo pensando, que’so, tantos dineros en l’arcas de los políticos, fasilita c’haya mangantes.
-Vorvemos a lo de siempre: si no fuera pos lo’mpuestos ¿de dónde se podrían pagás nuestras pensiones, las medisinas, los médicos, er alumbrao público, la’scuelas pa los niños, …? Curro, es que son muchas cosas.
-No, si yo lo veo bien, Pero, ahí tié osté ar pobre d’Obama, por dónde le v’a salís tantos dispendios sosiales en su país.
-¡Jes otra cosa! Allí s’ha’nriquesío sin pagáslos, esplotando a otros países; sobretó los hispanos y resto de’r tersés mundo, y sus arcas cubriendo jesos gastos sin tenés que pasás por taquilla.
-¡Que’stán más delantaos que mosotros!, paisano, no le d’osté más güertas.
-Yo lo que quiero, Curro, es c’usté aseste que lo’mpuestos es la ralesación diresta que se produse’ntre una sosiedá modesna y er deseo de justisia sosial.
-¿Y que los yanquis no’stán más delantaos que mosotros?, supongo.
-En otras cosas sí; pero en protessión de las clases menos favoresidas, assolutamente, no.
-Pos entonses, aquí, a los pensionistas, Setapé mos considerará clase privilegiá, pos las pensiones s’ha quedao tan pancho congelándolas.
-Jeso lo piensa compensás en breve. Lo que’stá por venís, y no se podrá’vitás, es er sistema de cotisación pa tenés derecho a cobrasla. Pae, lo que’stán jasiendo los demás.
-¡Vaya!, paisano, pa sacasmos los cuartos que’spabilao resurta, y para benefisiasmos der bienestás d’esos paises, jeso son otras gaitas.
-Curro, las ventajas sosiales, en jeste país, son la’nvidia de nuestro’ntorno; sólo que la’stafa c’ha traído la crisis, lo ha mandao to’r traste.
-No s‘empeñ’osté, paisano. Onque, yo, mientras me lo pienso, osté sabe, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
sábado, 30 de octubre de 2010
LA LASTRA
-Impuestos y más impuestos, pero las jubilaciones, por más que el gobierno se haya reforzado, no habrá quien las toque.
-Bueno, Rafalita, pero que los sindicatos no se confien. Pos lo pronto, las cotisasiones sosiales pa cobrás la pensión van a sumás más años.
-Nosotros los autónomos, como no nos busquemos la vida, las pensiones de jubilación nos suenan a alfabeto chino.
-Pos hoy en día, Rafalita, l’utónomos tién la posibilidá de cotisás pa cuando llegue la hora.
-¡Ay! No sé qué decirle a usted, todo son sacadineros, y el negocio no da para tanto.
-Habl’usté con Curro que, por ahí viene ya, le informe a vés quién se lo llev’a sus hijos; tanto dinero no le va suponés, mujés.
-¡A los güenos días! Vengo de ponésme la vacuna’ntigripás, paisano, y cad’año somos más viejos pa vacunáse.
-Sí, Curro, c’hay que cuidáse y mantené’r parmito, pa durás más que un trajepana y, en er otro barrio, no’speren sentaos. Pos bastante tenemos ya con la crisis económica, como pa que’nsima nos pille una de salús.
-Es que la cresis, paisano, se murtiplica; s’abrá osté’nterao de la faenita der número dos der pesoe andalús.
-¿No me voy a’nterás? La’posisión está a la casa y castura, y no deja pasás ninguna, con lo que tié’nsima en Valensia, que más valdría c’allí pusiésen a arguien pa contás lo que s’están llevando.
-¡To’stá mu bien!, per’es que ¿los políticos no van a dejás de metés la mano en er cajón? Jéste, pos lo pronto, ha dimitío; argo es argo.
-Ya sab’usté, Curro, los políticos no son uno’straterrestres, ajenos a las debilidades de cuarquiés mortás; por tanto, entrellos, hay de to. Jeso sí, grasias a la democrasia, l’oposisión ejerse denunsiando a los corrustos, y que la justisia los persiga.
-Es c’a la justisia se l’amontonan los granujas, paisano. Entre los malayas; los ballena blanca; los acardes marbellís; lo’tarras vascos… ¡Josú, josú!, pae, osté no ve.
-Pos ya que lo dis’usté, la Eta, pué que deje de sobresartános a no tardás.
-¿Osté, cré? Jeso sería la mejós notisia con la que mos podríamos levantás cuarquiés día. Bueno, y er paro, paisano. Que deje d’umentás en mostra provinsia, que’n er país de los paraos somos líderes.
-Sí; según l’últimos datos, sí. En fin, no s’orvid’usté, Curro, c’una de las rasones prinsipales pa que Rubarcaba llegue a visepresidente primero, ha sío la lucha’ntiterrorísta. Y’speremos que asimismo pa reducís jesa mardita lacra de desocupaos laborales.
-No; ya. Y que, pa Setapé, s’esplica mu bién, y jeso no’s moco de pavo. Vamos, dise er presidente, que ya manda güevos a’sta’rtura’r descubrimiento. Ajolá, pronto, se viesen los resurtaos.
-Argo bueno tendríamos que’ncontrás, de una ves, en nuestros vesinos gabachos y lusos, respesto a Eta. Y, además, con los siviles tras sus pasos, l’han puestos las peras ar cuarto a jesos mataviejas a suerdo.
-Y, der moro der sús, ¿no ti’osté na que desís?
-Bueno, Curro, ar paresés, en Marruecos, los terroristas no las tién consigo, lo cuás es un respiro. -No, si yo lo desía, paisano, por cómo se las gastan los guardias der soberano lagüita, con los de los territorio’cupaos der Sájara españós.
-Ya veo; uste’stá pensando en jesa criaturita muerta por los disparos de la polisía.
-¡Crupulosos que son los marditamare! Y así, allí, a vés quién dise mu. Pos no dejás pasás, no dejan ni a lo’nviaos de prensa, pos lo menos a lo’spañoles. Y, no se nos pué orvidás, paisano, que’r personás d’aquellos territorios jueron considerao’spañoles.
-En fin, España ya le dió la independensia. No’stante, er gobiesno ¿qué pué jasés?, Curro, si los mericanos y los mismos uropeos los tién, a Marruecos con Argelia, como’r muro de contensión der fundamentalismo islámico.
-Ya me’strañaba a mí c’osté fuera a metése con Setapé. Pero, a mos a llevásmos bien, paisano. Osté sabe, yo, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
-Bueno, Rafalita, pero que los sindicatos no se confien. Pos lo pronto, las cotisasiones sosiales pa cobrás la pensión van a sumás más años.
-Nosotros los autónomos, como no nos busquemos la vida, las pensiones de jubilación nos suenan a alfabeto chino.
-Pos hoy en día, Rafalita, l’utónomos tién la posibilidá de cotisás pa cuando llegue la hora.
-¡Ay! No sé qué decirle a usted, todo son sacadineros, y el negocio no da para tanto.
-Habl’usté con Curro que, por ahí viene ya, le informe a vés quién se lo llev’a sus hijos; tanto dinero no le va suponés, mujés.
-¡A los güenos días! Vengo de ponésme la vacuna’ntigripás, paisano, y cad’año somos más viejos pa vacunáse.
-Sí, Curro, c’hay que cuidáse y mantené’r parmito, pa durás más que un trajepana y, en er otro barrio, no’speren sentaos. Pos bastante tenemos ya con la crisis económica, como pa que’nsima nos pille una de salús.
-Es que la cresis, paisano, se murtiplica; s’abrá osté’nterao de la faenita der número dos der pesoe andalús.
-¿No me voy a’nterás? La’posisión está a la casa y castura, y no deja pasás ninguna, con lo que tié’nsima en Valensia, que más valdría c’allí pusiésen a arguien pa contás lo que s’están llevando.
-¡To’stá mu bien!, per’es que ¿los políticos no van a dejás de metés la mano en er cajón? Jéste, pos lo pronto, ha dimitío; argo es argo.
-Ya sab’usté, Curro, los políticos no son uno’straterrestres, ajenos a las debilidades de cuarquiés mortás; por tanto, entrellos, hay de to. Jeso sí, grasias a la democrasia, l’oposisión ejerse denunsiando a los corrustos, y que la justisia los persiga.
-Es c’a la justisia se l’amontonan los granujas, paisano. Entre los malayas; los ballena blanca; los acardes marbellís; lo’tarras vascos… ¡Josú, josú!, pae, osté no ve.
-Pos ya que lo dis’usté, la Eta, pué que deje de sobresartános a no tardás.
-¿Osté, cré? Jeso sería la mejós notisia con la que mos podríamos levantás cuarquiés día. Bueno, y er paro, paisano. Que deje d’umentás en mostra provinsia, que’n er país de los paraos somos líderes.
-Sí; según l’últimos datos, sí. En fin, no s’orvid’usté, Curro, c’una de las rasones prinsipales pa que Rubarcaba llegue a visepresidente primero, ha sío la lucha’ntiterrorísta. Y’speremos que asimismo pa reducís jesa mardita lacra de desocupaos laborales.
-No; ya. Y que, pa Setapé, s’esplica mu bién, y jeso no’s moco de pavo. Vamos, dise er presidente, que ya manda güevos a’sta’rtura’r descubrimiento. Ajolá, pronto, se viesen los resurtaos.
-Argo bueno tendríamos que’ncontrás, de una ves, en nuestros vesinos gabachos y lusos, respesto a Eta. Y, además, con los siviles tras sus pasos, l’han puestos las peras ar cuarto a jesos mataviejas a suerdo.
-Y, der moro der sús, ¿no ti’osté na que desís?
-Bueno, Curro, ar paresés, en Marruecos, los terroristas no las tién consigo, lo cuás es un respiro. -No, si yo lo desía, paisano, por cómo se las gastan los guardias der soberano lagüita, con los de los territorio’cupaos der Sájara españós.
-Ya veo; uste’stá pensando en jesa criaturita muerta por los disparos de la polisía.
-¡Crupulosos que son los marditamare! Y así, allí, a vés quién dise mu. Pos no dejás pasás, no dejan ni a lo’nviaos de prensa, pos lo menos a lo’spañoles. Y, no se nos pué orvidás, paisano, que’r personás d’aquellos territorios jueron considerao’spañoles.
-En fin, España ya le dió la independensia. No’stante, er gobiesno ¿qué pué jasés?, Curro, si los mericanos y los mismos uropeos los tién, a Marruecos con Argelia, como’r muro de contensión der fundamentalismo islámico.
-Ya me’strañaba a mí c’osté fuera a metése con Setapé. Pero, a mos a llevásmos bien, paisano. Osté sabe, yo, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
domingo, 24 de octubre de 2010
LA LASTRA
-Curro; lo que piensa Satapé, ¿cómo lo barrunta usté?
-¿Por dónde maquin’osté’hora?, paisano.
-Por donde v’a sés, Curro, por dónde ib’usté la semana pasá, cuando se dejó caés conque Setapé cambiaría’rgunos ministros. Y no sólo a Corbacho, que’s er único que to’r mundo’speraba.
-No, paisano; no son dotes adivinatorias; c’uno está’n er mundo, y las cosas las ve venís. ¿O’s que, no’staba cantao, con la mala imagen que daba su gabinete?
-¡Hombre! No’staba tan claro.
-Pos vel’osté, si n’ha tenío c’arremangasse y jaser tabla rasa, pa vés cómo salís d’er marrón en er que mos ha metío.
-Jeso, Curro, ya lo tenemos más que discutío. La crisis en la que nos vemos metíos, no es por curpa der gobiesno. Ahí ti’usté ar resto der primés mundo, arañando con una mano por arriba y otra por abajo.
-Jast’ahí’stamos; pero los sinco millones de paraos que mosotros tenemos no lo tién ellos.
-Pos jeso, también, ¿sab’usté quién podía suavisáslo?
-¡Pae! ¿No lo voy a sabés? Er personás trabajando sin tanta’sisgensias.
-¡No!, lo’mpresarios con una mejós disposisión, y mirás más pa sus colegas europeos. Además, mi’usté’r personás en Fransia la que’stá liando pos la reforma de las jubilasiones. Y los trabajadores allí jestán mejós remuneraos c’aquí.
-Es que ya la gente no sabe qué pedís, pa creás conflistos.
-No, Curro, creán conflistos los que quién acabás con las conquistas sosiales der siglo.
-Pero, paisano, ¿osté no ve que’r mundo ossidentás ya no’s competitivo?
-¡Jeso es! Y la solusión es jundísnos a los pringaos más en la pringue. ¡Pos vaya solusión modesna y avansá! Menos má que gobiesnos como’r nuestro tié lusidés, y busca caminos intermedios.
-Pos, si los caminos a donde mos llevan es ar presipisio, lo’mpresario’stan listos.
-Usté comprenda, Curro, que’l hombre d’empresa modesno tié que’stá mu lejos de tenés ideas como las de’r presidente de la patronás, que quié jasés trabajás más pagando menos. Otra cosa sería produsís más, pero jeso es cuestión de comunicasión entre las partes.
-P’acabás con er racaneo, paisano, jay que ponés las peras ar cuarto der personás.
-Craso errós, Curro. Er gobiesno fransés, quié imponés la jubilasión dos años más tarde, es desís a los sesenta y dos, y pronto habrá que preguntars’otra vés: ¿arde París? Insisto, pae, negosiás es la clave, no jasés pagás a los trabajadores los destrosos c’otros han jecho.
-Y ¿osté cre que jeso lo van a vitás, aquí, los nuevos ministros? Con jestos, y Setapé que no se va, es más de lo mismo. Vea osté las declarasiones de los der pepé.
-Como to lo que digan sea lo mismo que’r ilustre primés edís, paisano de don José Sorrilla, sortó de Pajín, la van a pisiás bién. Y notas como jese es lo que no’spera, Curro, si ganan la’slessiones.
-Bocasas como jese arcarde, los jay en tós los partidos. Jase poco’r mismo Arfonso Guerra jiso la grasia con lo de la señorita Trini.
-Sí, pero reconóscam’usté c’hay diferensia d’una declarasión a otra.
-Toy d’acuerdo; jablás menos y resorvés más pa que la’mpresas levanten cabesa, y se fién der gobiesno, pos hora, ningún responsable ve sisnos de recuperasión con lo jecho, por insufisiente.
-Confiansa, Curro, un plaso de confiansa, pa c’asuman sircunstansias los resién llegaos.
-Pos, por mí, adelante; pero to lo que no sea fasilitás la labós de la patronás, jes mareás la perdís. Yo, mientras, sab’osté paisano, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
-¿Por dónde maquin’osté’hora?, paisano.
-Por donde v’a sés, Curro, por dónde ib’usté la semana pasá, cuando se dejó caés conque Setapé cambiaría’rgunos ministros. Y no sólo a Corbacho, que’s er único que to’r mundo’speraba.
-No, paisano; no son dotes adivinatorias; c’uno está’n er mundo, y las cosas las ve venís. ¿O’s que, no’staba cantao, con la mala imagen que daba su gabinete?
-¡Hombre! No’staba tan claro.
-Pos vel’osté, si n’ha tenío c’arremangasse y jaser tabla rasa, pa vés cómo salís d’er marrón en er que mos ha metío.
-Jeso, Curro, ya lo tenemos más que discutío. La crisis en la que nos vemos metíos, no es por curpa der gobiesno. Ahí ti’usté ar resto der primés mundo, arañando con una mano por arriba y otra por abajo.
-Jast’ahí’stamos; pero los sinco millones de paraos que mosotros tenemos no lo tién ellos.
-Pos jeso, también, ¿sab’usté quién podía suavisáslo?
-¡Pae! ¿No lo voy a sabés? Er personás trabajando sin tanta’sisgensias.
-¡No!, lo’mpresarios con una mejós disposisión, y mirás más pa sus colegas europeos. Además, mi’usté’r personás en Fransia la que’stá liando pos la reforma de las jubilasiones. Y los trabajadores allí jestán mejós remuneraos c’aquí.
-Es que ya la gente no sabe qué pedís, pa creás conflistos.
-No, Curro, creán conflistos los que quién acabás con las conquistas sosiales der siglo.
-Pero, paisano, ¿osté no ve que’r mundo ossidentás ya no’s competitivo?
-¡Jeso es! Y la solusión es jundísnos a los pringaos más en la pringue. ¡Pos vaya solusión modesna y avansá! Menos má que gobiesnos como’r nuestro tié lusidés, y busca caminos intermedios.
-Pos, si los caminos a donde mos llevan es ar presipisio, lo’mpresario’stan listos.
-Usté comprenda, Curro, que’l hombre d’empresa modesno tié que’stá mu lejos de tenés ideas como las de’r presidente de la patronás, que quié jasés trabajás más pagando menos. Otra cosa sería produsís más, pero jeso es cuestión de comunicasión entre las partes.
-P’acabás con er racaneo, paisano, jay que ponés las peras ar cuarto der personás.
-Craso errós, Curro. Er gobiesno fransés, quié imponés la jubilasión dos años más tarde, es desís a los sesenta y dos, y pronto habrá que preguntars’otra vés: ¿arde París? Insisto, pae, negosiás es la clave, no jasés pagás a los trabajadores los destrosos c’otros han jecho.
-Y ¿osté cre que jeso lo van a vitás, aquí, los nuevos ministros? Con jestos, y Setapé que no se va, es más de lo mismo. Vea osté las declarasiones de los der pepé.
-Como to lo que digan sea lo mismo que’r ilustre primés edís, paisano de don José Sorrilla, sortó de Pajín, la van a pisiás bién. Y notas como jese es lo que no’spera, Curro, si ganan la’slessiones.
-Bocasas como jese arcarde, los jay en tós los partidos. Jase poco’r mismo Arfonso Guerra jiso la grasia con lo de la señorita Trini.
-Sí, pero reconóscam’usté c’hay diferensia d’una declarasión a otra.
-Toy d’acuerdo; jablás menos y resorvés más pa que la’mpresas levanten cabesa, y se fién der gobiesno, pos hora, ningún responsable ve sisnos de recuperasión con lo jecho, por insufisiente.
-Confiansa, Curro, un plaso de confiansa, pa c’asuman sircunstansias los resién llegaos.
-Pos, por mí, adelante; pero to lo que no sea fasilitás la labós de la patronás, jes mareás la perdís. Yo, mientras, sab’osté paisano, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo…
domingo, 17 de octubre de 2010
LA LASTRA
-Desididamente, Curro, la fuersa d’un pueblo, ante l’adversidá, mueve montañas...
-¿A’ónde mos lleva su reflesión, paisano?
-¿N’ha visto usté lo de Chile?; er dos mís diés que llevan, no lo supera na más que’r podés que da la unión de voluntades.
-Ti’osté mucha rasón; los chilenos mos dan sopa con jonda, paisano. Pos c’hay que vés c’hasaña sacás, d’una borbuja en la profundidá de la tierra, a tantas creaturas, y mese’nterráos, con tanto lustre y como si aquí no jubiese pasao na.
-Y er seriás de tembloes y episodios telúricos, Curro, a cuás má’spantoso, to’r año.
-Es, lo que yo le dig’osté; si aquí, to’r mundo rimase’r jombro justándose’r sinto, se superaría la dichosa cresis, pae. No tanta güergas, p’arruinás la’mpresas.
-Usté, no da puntá sin jilo, pa llevás er agua a su molino. Y claro, jasí, juega usté con cartas marcás. Si tós, los que tién c’arrimás er jombro, van a sés sólo los pringaos, estamos mu lejos de Chile.
-Ver’osté, paisano; los pringaos, com’osté dise, pondrán lo suyo, y las clase’mprendedoras su dinero e inisiativa empresariás pa creás riquesa. ¿No lo v’osté?
-Yo, lo que veo, Curro, es lo que d’unos años p’acá vié acaesiendo. La patronás esigiendo ar gobiesno y a los sindicatos rebajás los salarios, y contratos precarios pa’spachás ar personás cuando le plasca.
-Pos jeso, no sé de dónde lo sac’osté; no tié na que vés con lo que y’osservo.
-Curro, pos si usté quié ampliás su osservasión lea usté’r diario.
-Si sus fuentes informativas, paisano, no van a sés otras que’r diario, que no cuenta na más c’ambustes, no me’straña sus costantes yerros.
-Pos usté, cuando le conviene, bien que se lo píe a Rafalita.
-Pa vés cuándo retranmiten un partío de furbos en la tele. Unque, se lo reconozco, a veses leo que lo’spañoles consumimos tanto como si fuésemos tres veses más de poblasión. ¡Ah!, y c’a Setapé le quean tres telediarios en La Moncloa, según la’ncuestas, vamos.
-Jésto, Curro, todavía, e’speculasión complasiente de l’oposisión. En cuanto ar consumo, es la teoría der pollo, que se come uno y miran tres, pa luego desís que cabemos a un cuarto ca uno.
-P’osté vaya’r supés los fines de semana, paisano, a vés a ónde va tanta gente cargando’r coche de borsas llenas.
-Sí; si gente hay pa tó. A los que no veremos son a la tersera parte d’españoles que viven en er umbrás de la pobresa, que también denunsiaba er diario.
-No, si la cresis, a’rgunos pobresitos l’afesta más c’a otros.
-Pero, Curro; si no ponemos remedio siendo consientes d’esta precaria situasión que padesen nuestros vesinos, la cosa’s más grave.
-Pero paeso jestá la gestión de los políticos, paisano. A vés, si Setapé, que v’a cambiás a’rgunos ministros, le refresca las ideas, y mete’n vere’a los sindicatos.
-Pos, con las declarasiones der tas Días Ferrán, er impresentable de la patronás, Curro, a los sindicatos lo’stá provocando y jeso es má asunto.
-¿C’ha dicho?, paisano.
-Pos c’hay que trabajás más horas y cobrás menos. O sea, que con er personás que quea todavía empleao, jay que produsís lo mismo que si’stuviesen los c’ahora están en er paro. Menos má, que tós lo’mpresarios no son tan antidiluvianos.
-No se pué sés tan tajante; jese tío se tenía ya c’habés largao.
-Lo que no pué sés, no pué sés. Por sierto, Curro, ¿ha visto usté?, er concurso d’arte flamenco cordobés, ha serrao er plaso de inscrisiones con más de siento sesenta aspirantes.
-Jesta disión, ha cambio argunas bases. No sé, ahora me coge osté distraío. Ya hablaremos der asunto. Mientras, yo…, sab’osté, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo.
-¿A’ónde mos lleva su reflesión, paisano?
-¿N’ha visto usté lo de Chile?; er dos mís diés que llevan, no lo supera na más que’r podés que da la unión de voluntades.
-Ti’osté mucha rasón; los chilenos mos dan sopa con jonda, paisano. Pos c’hay que vés c’hasaña sacás, d’una borbuja en la profundidá de la tierra, a tantas creaturas, y mese’nterráos, con tanto lustre y como si aquí no jubiese pasao na.
-Y er seriás de tembloes y episodios telúricos, Curro, a cuás má’spantoso, to’r año.
-Es, lo que yo le dig’osté; si aquí, to’r mundo rimase’r jombro justándose’r sinto, se superaría la dichosa cresis, pae. No tanta güergas, p’arruinás la’mpresas.
-Usté, no da puntá sin jilo, pa llevás er agua a su molino. Y claro, jasí, juega usté con cartas marcás. Si tós, los que tién c’arrimás er jombro, van a sés sólo los pringaos, estamos mu lejos de Chile.
-Ver’osté, paisano; los pringaos, com’osté dise, pondrán lo suyo, y las clase’mprendedoras su dinero e inisiativa empresariás pa creás riquesa. ¿No lo v’osté?
-Yo, lo que veo, Curro, es lo que d’unos años p’acá vié acaesiendo. La patronás esigiendo ar gobiesno y a los sindicatos rebajás los salarios, y contratos precarios pa’spachás ar personás cuando le plasca.
-Pos jeso, no sé de dónde lo sac’osté; no tié na que vés con lo que y’osservo.
-Curro, pos si usté quié ampliás su osservasión lea usté’r diario.
-Si sus fuentes informativas, paisano, no van a sés otras que’r diario, que no cuenta na más c’ambustes, no me’straña sus costantes yerros.
-Pos usté, cuando le conviene, bien que se lo píe a Rafalita.
-Pa vés cuándo retranmiten un partío de furbos en la tele. Unque, se lo reconozco, a veses leo que lo’spañoles consumimos tanto como si fuésemos tres veses más de poblasión. ¡Ah!, y c’a Setapé le quean tres telediarios en La Moncloa, según la’ncuestas, vamos.
-Jésto, Curro, todavía, e’speculasión complasiente de l’oposisión. En cuanto ar consumo, es la teoría der pollo, que se come uno y miran tres, pa luego desís que cabemos a un cuarto ca uno.
-P’osté vaya’r supés los fines de semana, paisano, a vés a ónde va tanta gente cargando’r coche de borsas llenas.
-Sí; si gente hay pa tó. A los que no veremos son a la tersera parte d’españoles que viven en er umbrás de la pobresa, que también denunsiaba er diario.
-No, si la cresis, a’rgunos pobresitos l’afesta más c’a otros.
-Pero, Curro; si no ponemos remedio siendo consientes d’esta precaria situasión que padesen nuestros vesinos, la cosa’s más grave.
-Pero paeso jestá la gestión de los políticos, paisano. A vés, si Setapé, que v’a cambiás a’rgunos ministros, le refresca las ideas, y mete’n vere’a los sindicatos.
-Pos, con las declarasiones der tas Días Ferrán, er impresentable de la patronás, Curro, a los sindicatos lo’stá provocando y jeso es má asunto.
-¿C’ha dicho?, paisano.
-Pos c’hay que trabajás más horas y cobrás menos. O sea, que con er personás que quea todavía empleao, jay que produsís lo mismo que si’stuviesen los c’ahora están en er paro. Menos má, que tós lo’mpresarios no son tan antidiluvianos.
-No se pué sés tan tajante; jese tío se tenía ya c’habés largao.
-Lo que no pué sés, no pué sés. Por sierto, Curro, ¿ha visto usté?, er concurso d’arte flamenco cordobés, ha serrao er plaso de inscrisiones con más de siento sesenta aspirantes.
-Jesta disión, ha cambio argunas bases. No sé, ahora me coge osté distraío. Ya hablaremos der asunto. Mientras, yo…, sab’osté, con mi chicuela d’aguardiente de mostro pueblo.
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